CAMBIO

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Castello Lopes

De un tiempo a esta parte todo es un continuo cambiar del paisaje que contempla desde la puerta de su casa. Por eso ya no se atreve a salir. Si lo hace, ya no sabe orientarse para regresar, ya que lo que ha visto al salir  será diferente al volver. Se ha acabado por acostumbrar a esos incesantes cambios que al principio la desconcertaban. No alcanza a entender cómo todos los demás se las arreglan para no perderse nunca.

Cada mañana, busca las modificaciones que se han operado en la noche. Cada vez que se asoma hay una novedad; las ventanas de enfrente son más grandes, las aceras más anchas, a los árboles les han brotado hojas en enero. Otras veces, las transformaciones son más radicales; frente a ella se extiende  un mar de nubes al borde de un abismo, un horizonte azul con un sol rojísimo, un océano turquesa rompiendo a los pies de su  casa, el skyline de una ciudad espigada, un manto de nieve sobre amapolas, un bosque de cúpulas doradas y relucientes…

Los paisajes que contempla son paisajes habitados, llenos de gente; los viejos conocidos y parientes a los que sobrevivió o perfectos desconocidos que se empeñan en hablarle y conseguir que los identifique. Le resultan cargantes; ya les ha dicho que no los conoce de nada. Ellos se empeñan, obstinados, ella desea que la dejen en paz. Que la dejen allí, tras la puerta, descubriendo siempre paisajes nuevos, viajando todos los días sin moverse, asomándose a contemplar lo nuevo. Para ella nada tiene perdurabilidad; su imagen en el espejo también es cada día distinta. No se reconoce en ninguna de las que éste le ofrece; ni en la de la muchacha bonita ni en la de la vieja desdentada. No sabe a ciencia cierta cuál de estos reflejos le corresponde, o si le corresponden ambos. Con la curiosidad de ver qué imagen le devuelve, se peina ella misma cada mañana, aunque siempre hay alguien que le dice que lo hace mal – casi siempre una mujer-, y le repasa lentamente el pelo con un cepillo de púas negras.

Para ella, al final de su vida, todo cambia. Y le gusta.

 

 

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Acerca de cariacontecida

Buscando un lugar de expresión.
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3 respuestas a CAMBIO

  1. Norma Salazar dijo:

    Un observar pero desde ese fondo contemplativo y, por supuesto reflexivo.
    ¡Oh! Narrar historias contenidas

    Le gusta a 1 persona

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