TARTA TATIN

tarta-tatin-m

 

Lo tenían convaleciente desde hacía tiempo. No mejoraba ni con tratamiento médico, ni terapias alternativas, ni atención psicológica ; ni cualquier otro tipo de cuidados que insistían en profesarle, sobre todo cuando encamaba. Era entonces cuando lo percibían casi moribundo, aunque experimentaba breves y aparentes restablecimientos.

A la desesperada, se decidió por algún remedio casero. Pensó que lo mejor sería echar mano de viejos recetarios, de su buen hacer como cocinera y de los trucos culinarios de las que le precedieron. A decir verdad, se le debería de haber ocurrido antes. No sabía si quedaba o no otro remedio, pero había que probar con una dieta reconstituyente, que aportara al enfermo los nutrientes de los que carecía. Acabar con esa suerte de anemia que lo debilitaba y lo dejaba inane ; postrado en la apatía. Nada de lo que se intentó consiguió devolverle el apetito, por tanto languidecía a ojos vista. Impotente, lo veía adelgazar, carente de vigor ; triste. Hacía tiempo que había perdido el apetito. Esta inapetencia era síntoma o causa de una grave enfermedad (los especialistas no se ponían de acuerdo), pero el paciente corría riesgo de muerte ; así que se hacía necesario actuar con prontitud.

Se decidió por comenzar con algo dulce, aunque no demasiado ; pues sabía que el enfermo rechazaba los alimentos empalagosos. Guardaba recetas de su madre que, a su

vez, fueron heredadas de su abuela. De generación en generación, las mujeres de su familia fueron aportando algo nuevo al proceso de elaboración o a los ingredientes.

Las más difíciles, las más extraordinarias, venían indicadas para momentos excepcionales y decisivos, donde una se la juega si no acierta con el modo de batir bien los ingredientes o incorporar en el instante preciso tal o cual condimento. Eran recetas delicadas, para las que se recomendaban ensayos previos ; a fin de no errar en el resultado cuando llegara el momento decisivo . Las recetas no debían ser compartidas. Bien lo pudo comprobar su tía Felisa, a quien se le ocurrió compartir el truco del escabeche . Su vecina se arrepintió del adobo que le permitió conservar durante tanto tiempo un alimento que consumió gracias a este aporte de sabor, pero que acabó aborreciendo antes de que se echara a perder. Si se comparten, ya nunca es seguro el empleo que se les acabará dando ni los efectos que tendrá, una vez consumido el plato. Todo debería, pues, quedar dentro de la familia.

Se fue a la sección de postres, en las últimas páginas encuadernadas del recetario familiar. Se decantó por una tarta.

Ingredientes :

Masa :

_ 150 gr de afecto.

_90 gr de ilusión.

_3o gr de complicidad.

Relleno :

_1 kl y medio de deseo.

_2 unidades de lascivia ensalibada.

_125 gr de desinhibición.

_100 gr de perseverancia.

Utensilios :

-Una cama de la altura y anchura de que se disponga o desee, aunque puede servir cualquier otro recipiente.

_ Un par de cuerpos con sus respectivas almas. A ser posible, adherentes. Han de servir como molde.

Se podrán añadir besos, abrazos, caricias, fricciones…etc. A discreción, según lo requiera el proceso de elaboración.

Se parte la ilusión en trozos pequeños, se incorpora el afecto y la complicidad. Se mezcla todo hasta que el conjunto quede bastante homogéneo. Emplee la lengua para batir ligeramente e incorpore el flujo así obtenido a la masa. Siga añadiendo humedad hasta compactarla. Sabrá que está compacta porque previamente se habrán advertido contracciones parciales. Si aun así continúa seca, añádasele caricias, fricciones, besos, etc… Apriete bien la masa con un abrazo, hasta que quede unida, y deje reposar unos instantes.

Pele el deseo, deslizándose desde arriba hacia la parte inferior. Hay quien extrae el corazón, pero se aconseja conservarlo. Úntelo con lascivia ensalivada para evitar la oxidación.

Vierta la desinhibición en la cama, encienda el fuego al máximo y espere hasta que brote un caramelo. Si algunas zonas se hacen caramelo, pero otras no ; remueva. Remueva hasta que todo el conjunto esté caramelizado. Si tarda mucho -cosa que suele ocurrir porque el fuego no es suficiente-, continúe subiéndolo hasta llegar al máximo. El caramelo ha de ser de un color claro. Entre tanto, eche mano de la perseverancia. Con diez trozos puede ser suficiente, pero incorpórese cuanta sea necesaria. Fúndala con el caramelo, sin dejar de remover, hasta conseguir una mezcla homogénea. Aparte.

Luego, introduzca el deseo, deslícelo sobre todos los ángulos, cubriendo toda la superficie. Cuézalo a fuego lento durante unos minutos. En este momento debería ya haber soltado bastante líquido. Un líquido no muy espeso en el que se sumerge y en el que irá deshaciéndose . Si no fuera así, siga cociendo durante unos minutos. Mantenga el fuego, sin dejar de remover, hasta alcanzar una consistencia de jarabe. Así obtendrá un delicioso relleno.

Caliente ya el horno, coloque este relleno sobre el molde. Utilice los lados curvos, formando círculos concéntricos, presionando y procurando que no queden huecos. Deje enfriar un poco.

Estire la masa, de manera que sobresalga del diámetro del molde. Caliente ya el horno, coloque esta masa sobre el molde. Utilice los lados curvos, formando círculos concéntricos, presionando y procurando que no queden huecos. Deje enfriar un poco. Con delicadeza, extienda el relleno sobre la masa y, con los rebordes de ésta, cúbralo totalmente.

Hornee, por último, durante unos minutos, hasta que se despeque del molde. En ese momento (puesto que el molde es adherente), pueden advertirse restos de relleno o masa que se han quedado pegados; podemos reutizarlos para otro dulce, si se vigila su conservación.

Consúmase caliente. Una vez frío, pierde sabor. Se recomienda espolvorear con un par de cucharadas de risas.

Se lo dio a probar esa misma tarde, bien caliente. Como apuntaba su abuela en la receta : « reconstituyente infalible para anemias severas ».

Anuncios

Acerca de cariacontecida

Buscando un lugar de expresión.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s