DOMINGO

63f03d3df99d0c943bccc06e97c0f1b3

Emile Savitry. París. 1958.

Era una calurosa mañana  y París estaba desierto. Se puso su delantal y sus mejores zapatos, porque era fiesta y después quería ir a las Tullerías. Desayunó, se dio cuenta de que tenía un montón de recuerdos en mal estado, a punto de echarse a perder. Hacía tiempo que envenenaban el ambiente – de por sí ya cargado- de su buhardilla y no le dejaban dormir. Los metió en un cubo, salió a la calle y los arrojó a la alcantarilla. Temerosa de una sanción por haber arrojado desperdicios a la vía pública, fuera de los lugares destinados al efecto, llenó el cubo de agua y baldeó en repetidas ocasiones, empujando los restos con una escoba hasta hacerlos desaparecer por el sumidero.

Minutos después, cuando -acabada de arreglar y con su mejor vestido- salió a la calle, ni el olor quedaba. Se deshizo también de la escoba. Dejó abierta la ventana de su buhardilla. Cuando regresó – al final del día, después del baile de domingo- se la encontró llena de imponderables. Algo borracha, cerró la ventana decidida a acostarse con todos ellos.

 

Anuncios

Acerca de cariacontecida

Buscando un lugar de expresión.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s